Espacio de Jesús

Archive for junio 2009

Los niños, o “esos locos bajitos” como cantaría Serrat, siempre han sido un buen reclamo propagandístico para la consolidación de distintos regímenes en el mundo. Quien no recuerda esas entrañables imágenes del Caudillo en el Pardo rodeado de zagales para premiar a las familias numerosas españolas, o más recientemente, ese apoteósico discurso de una niña en el púlpito de Fidel Castro, digno del mejor estadista que se precie, reclamando la vuelta de Eliancito a Cuba. Y podríamos seguir con muchísimos más ejemplos, como esa famosa escena de Sadam Hussein dándole una rica manzana a un crío iraquí, o esas idílicas postales del amado líder norcoreano Kim Jong Il rodeado de sonrientes niños de ojos rasgados…
Ayer el jefe del estado español, como va siendo habitual los últimos años, recibió en el Palacio de la Zarzuela a un nutrido grupo de niños de toda la geografía nacional para dar los premios de la vigésimo octava edición del concurso “¿Qué es un Rey para ti?”.
En dicho concurso, como su propio nombre indica, los niños plasman mediante dibujos, figuras y maquetas, la imagen que les sugiere la figura del monarca y la realeza. Entre los ganadores de este año se podía ver al Borbón caracterizado como Superman, Don Quijote, director de orquesta ( como símbolo de mantener una España en armonía), concursante de Pasapalabra, etc…
No es que yo quiera comparar a Franco o a Castro y demás ralea de individuos mencionados anteriormente con Juan Carlos de Borbón, pero mi reflexión sería la siguiente: ¿Es ético utilizar a los niños para beneficiar la imagen de una persona o una institución, en este caso la del propio Rey y la Monarquía?. A mí personalmente me parece una actitud bastante reprochable y poco ética el sacar tajada utilizando la inocencia de unos niños que no saben absolutamente nada de estas cosas, y digo más, este tipo de concursos me parecen un adoctrinamiento político en toda regla.
Dijo el monarca: “Lo que me llama la atención es la imaginación que tienen; cada año son diferentes y van mejorando”…Pues si su majestad extendiera el concurso a mayores de edad iba a ver de verdad la “imaginación” que tendrían algunos (vamos, que me vería a más de uno llevándole un muñeco caracterizado con su imagen impregnado en gasolina con un mechero encima para prenderlo en llamas delante de sus narices).
¿Se imaginan ustedes a Zapatero en la Moncloa haciendo lo mismo pero en el concurso “¿Qué es un Presidente para ti?”?. Desde luego la que se montaría en la prensa y en la opinión pública general sería menuda…
No es que a estas alturas haya descubierto nada nuevo, ni mucho menos, pero me gustaría comentaros una alternativa para tener en cuenta a la hora de instalar un nuevo disco duro en cualquier ordenador. Y esta puerta nos la abren las carcasas de disco duro.
Aunque la mayoría de los ordenadores que venden hoy día vienen con un disco duro particionado (en la que una contiene el sistema y la otra una copia de seguridad y espacio para meter datos) este puede fallarnos por cualquier circunstancia y darnos al traste con todo lo que tengamos en él. Por eso siempre se aconseja tener instalado dos discos duros en un ordenador, uno para el sistema de menor tamaño, y otro de mayor tamaño para guardar backups, una imagen del disco anterior con el sistema y los programas, y archivos de todo tipo (fotografías, películas, música,etc…).
Y aquí viene el dilema que nos surge, ¿Compramos un disco duro interno o externo?. Para los que poseen un ordenador portátil las opciones quedan reducidas a un disco duro externo, pero para los que tienen un PC de sobremesa ambas opciones pueden ser válidas, aunque muchas personas optan por un disco duro externo antes que uno interno por no atreverse a abrir el ordenador y montarlo ellos mismos. Yo en mi caso, el día que tuve que decidir ponerle un segundo disco duro al ordenador, elegí la opción de montar un disco duro interno de sobremesa. La ventaja de un disco duro interno es que una vez montado nos despreocupamos totalmente de él, y que la velocidad de transmisión de datos es muchísima más rápida que la de un disco externo normal. Pero…¿Y si queremos poder llevar nuestros archivos y datos de un lado a otro y poder tenerlos a mano en cualquier ordenador que no sea el nuestro?, ¿Me tengo que comprar un nuevo disco duro externo?. Pues no hace falta, ya que podemos transformar cualquier disco duro interno que tengamos, independientemente del tipo que sea y del tamaño que este tenga, en un flamante disco duro externo que podemos utilizar en cualquier ordenador que posea un puerto USB 2.0.
Y esto es lo que acabo de hacer yo con dos discos duros totalmente distintos y de procedencia tan dispar como os comento a continuación.
El primero de ellos es un disco duro de 3,5” SATA2 de 250 Gb que tenía instalado como segundo disco duro interno en mi ordenador de sobremesa. Para este disco compré una carcasa de disco duro compatible con discos SATA de 3,5”. El kit incluye la carcasa, un cable USB, fuente de alimentación y los tornillos para el esamblaje. El montaje del disco en la carcasa no tiene la mayor complicación. Simplemente hay que abrir la carcasa, insertar la conexión del disco duro en el panel frontal, fijarlo al interior con los tornillos, y por último ponerle la tapa exterior (también atornillándola).
El segundo disco duro es de un portátil antiguo que tenía y que hace tiempo dejó de funcionar ya que se le quemó la conexión de la placa base al cable de alimentación externa (repararlo me salía lo mismo que comprar uno nuevo). Es un disco duro de 2,5” IDE de 80 Gb. A este pues le compré una carcasa compatible con discos IDE de 2,5”. Este es mucho más simple que el anterior, ya que no necesita fuente de alimentación, simplemente hay que conectarlo a dos puertos USB y listo. La instalación también es mucho más sencilla, ya que solo hay que conectar el disco al frontal (no hace falta atornillarlo por dentro).
Al ser ambos discos duros ya utilizados no he tenido la necesidad de formatearlos ni realizar ninguna partición sobre ellos. Pero si se hiciera esto con cualquier disco duro nuevo se particiona y formatea el disco igual que cualquier otro, según claro, el sistema operativo que se utilice, y como lo queramos gestionar.

Ventajas de las carcasas de disco duro:
-Como ya cite anteriormente, existen carcasas de todo tipo que convierten cualquier disco duro interno en un disco duro externo, ya sean SATA o IDE, de 3,5” o 2,5”. Así que tenemos la posibilidad de esta transformación si deseamos hacerla, o bien con un disco duro nuevo que compremos, o bien con un disco duro ya utilizado o procedente de otro ordenador que ya no funcione (y que no sea por culpa del disco duro, claro está).
En el caso contrario, es decir, si tuviéramos un disco duro externo (comprado como tal) y lo quisiéramos convertir en disco interno, la cosa no sería ya tan sencilla, ya que muchos discos duros externos son incompatibles para ser usados como disco duro interno.
-Precio más económico: Comprar un disco duro interno y una carcasa compatible para montarlo nosotros mismos, siempre nos va a salir mucho más barato que comprar un disco duro externo. Podéis comprobarlo mirando los precios en cualquier tienda de componentes de informática. Por ejemplo, en la tienda donde yo he comprado las carcasas, un disco duro interno de 500 Gb cuesta el más barato 52 Euros, y la carcasa más barata que le viene bien vale 17 Euros. En total, 69 Euros. Sin embargo, el disco duro externo más barato de 500 Gb sale por 85 Euros. Son 16 Euros más simplemente por no tener que apretar unos cuantos tornillos.
-Podemos tener todos nuestros archivos y datos disponibles para llevarlos al equipo que queramos, cosa que con un disco duro interno fijo no podemos hacer. Además, si tenemos en nuestro disco una imagen del sistema operativo lo podemos utilizar también como disco principal del sistema y trabajar desde él.

Inconvenientes:
-Velocidad de transmisión de datos mucho menor: Un disco duro interno conectado a su puerto correspondiente de la placa base tiene una velocidad de transmisión de datos mayor que si está en una carcasa como disco externo. Un disco SATA2 tiene una velocidad de 3 Gb/segundo, y un SATA1 la mitad, 1,5 Gb/segundo. Sin embargo en una carcasa conectado a un puerto USB 2.0 la velocidad no supera los 480 Mb/segundo. Pero para eliminar esta diferencia de velocidad en los ordenadores más modernos (y por ende, en las carcasas más modernas) existen unos puertos denominados eSATA, que hacen la que la velocidad de transmisión de datos sea de 3 Gb/segundo. Estos puertos, como digo, los tienen solamente los ordenadores más recientes, y las carcasas de disco duro que lo incorporan a parte del USB 2.0 son más caras de precio.
-Calentamiento del disco duro: Aunque las carcasas disco duro están hechas de un material conductor que actúa como disipador, por lo general el disco duro suele sufrir temperaturas más elevadas que si lo tuviéramos puesto en una bahía dentro del ordenador con su ventilador delante. Para evitar este sobrecalentamiento que a la larga nos puede repercutir en la vida del disco duro, se recomienda tenerlo apagado cuando no lo estemos utilizando. Pero el problema lo tendríamos si hiciéramos un uso continuo del disco y no pudiéramos prescindir de él.
-Conflicto al desconectar el disco duro: Desconectar el disco duro de forma inadecuada no sólo nos puede acarrear la pérdida de datos, sino que también en el peor de los casos puede dañarnos el disco duro de forma irreversible. Dependiendo del sistema operativo que utilicemos existen distintas formas de apagar el disco duro y extraerlo. Aunque la mayoría de las carcasas traen un interruptor para apagarla y encenderla cuando deseemos, debemos tener mucho cuidado si lo que queremos hacer después es retirar la unidad. En las distribuciones de Linux se recomienda desmontar el o los volúmenes de la unidad (según tengamos en el disco una o varias particiones) y apagar el interruptor antes de extraer el cable del disco del puerto USB. En Windows se recomienda utilizar la opción “Quitar hardware con seguridad”. Pero para no tener este tipo de problemas, sea el sistema operativo que sea, lo mejor es que si queremos desconectar nuestro disco duro siempre lo hagamos con el equipo apagado y desconectado de la corriente eléctrica.

En conclusión: A la hora de instalar un nuevo disco duro siempre es bueno contar con la alternativa que nos ofrecen las carcasas. Como ya he citado anteriormente, las hay para todo tipo de discos duros, y nos ofrecen las posibilidades y las características que queramos (hay carcasas simples, multimedia, con puertos eSATA,…). Podemos utilizarla para reciclar discos duros ya utilizados o con discos duros nuevos que compremos (nos va a salir más barato un disco duro y una carcasa que montemos nosotros, que un disco duro externo), y siempre con la posibilidad de poder utilizar esos discos duros como internos en el momento que queramos volver a ponerlos así.



    • jesusmagana76: Muchas gracias José. Es un honor para mí que una persona de tu talla que ha vivido en sus carnes el lado oscuro de la Iglesia Católica se haya mole
    • José Mantero: Muy lúcido análisis. Saludos.
    • Mr WordPress: Hi, this is a comment.To delete a comment, just log in, and view the posts' comments, there you will have the option to edit or delete them.

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